octubre 14, 2010

Chile, una sociedad "low-tech"

Ayer, entre tanta opinión respecto del rescate de los mineros atrapados en la mina San José, escuché un concepto que me llamó poderosamente la atención, porque creo que define muy bien el cómo se hacen las cosas en Chile. El asunto es el siguiente, Federico Sanchez (conductor del programa City Tour de canal 13C) decía, en la radio, que todo este asunto del rescate minero tenía un un dejo de "low-tech", haciendo referencia al concepto arquitectónico de "high-tech" que tiene como característica es uso de la tecnología como un elemento de diseño en sí mismo y no solo como un uso práctico. Bueno, a lo que se refería Sanchez (según yo) era al contraste que se producía entre una situación casi "cavernícola" (como que 33 personas estuvieran atrapadas bajo tierra) y la capacidad de el mismo grupo humano, que genera las condiciones para que ocurra la tragedia, para hacer el rescate.
Luego de un poco de reflexión de mi parte me pareció bastante acertado el comentario y aplicable también a otras situaciones que ocurren en Chile, por ejemplo, bajo la lógica del "low-tech" parecería obvio lo que ocurre con el Transantiago, compramos buses de transporte público de última generación, pero los ponemos en una ciudad que no está preparada para dichos buses y con un diseño de recorridos que no cubre las necesidades de transporte de los habitantes de la ciudad, entonces se genera una "situación low-tech", somos capaces de tener las mejores micros, pero no somos capaces de hacer que funcionen bien dentro de un sistema, se produce una suerte de desvalorización de las capacidades de los objetos, tomamos una tecnología que funciona, pero la llevamos a una media que, si bien es funcional, no alcanza un nivel operativo óptimo. Entonces, existe la capacidad intelectual, humana, técnica y tecnológica para hacer una rescate nunca antes visto en la Historia y sacar a 33 personas por un ducto de 28 pulgadas de diámetro y 700 mts de profundidad, pero no podemos aplicar esas mismas habilidades para que no ocurran este tipo de situaciones.
Otro ejemplo que se me ocurre de este estilo "low-tech" es cuando algunas personas se compran el último teléfono móvil del mercado, con todas las bondades tecnológicas posibles (GPS, Internet móvil, vídeo llamadas, etc.), pero no saben ni revisar sus mensajes de texto, mucho menos enviar uno.
Pero este estilo "low-tech" también se aplica de un modo inverso en algunas situaciones, me explico, es cuando tomamos una elemento tecnológicamente pobre y por medio de algunas modificaciones se convierte en una solución de alta tecnología, es lo que pasa en Chile con el mítico alambre, un alambre, sin importar su composición, puede resolver prácticamente cualquier problema en Chile, se encienden autos descompuestos, se cierren puertas que de otro modo sería imposible, se cuelga ropa para su secado, se generan sistemas de seguridad inviolables, se reparan cocinas, refrigeradores, dínamos, etc. Una vez escuché "Si me daban un alambre y alicate el Challenger no se cae", debe ser una especie de espíritu MacGyver que tenemos los chilenos.
Entonces, a modo de conclusión, me parece que este asunto de sociedad "low-tech" es simplemente una fuerza que hace que llevemos todas las cosas a una media funcional, sin importar si las capacidades de dichas cosas están por sobre o por debajo de esta media., en ningún caso es una característica de negligencia constante es más bien un modo de vivir.

julio 18, 2010

Si yo te sigo y tu me sigues, tonz pa' donde chucha vamos?

Hace algún tiempo me creé una cuenta en Twitter @felipemelussa, principalmente para informarme de manera alternativa sobre lo que pasaba en Chile los días posteriores al terremoto del 27 de Febrero pasado, porque la información salida de los medios tradicionales (diarios y TV) estaba claramente enfocada a criminalizar a la gente que saqueaba tiendas o mostrar el lado lacrimógeno de la tragedia. Francamente ya no quería más de todo eso, así que me interné en el mundo del "tuiteo". En esos días, con pocos siguiendo y aún menos seguidores, los mensajes básicamente eran envíos de información sobre ayuda necesaria, personas perdidas, personas encontradas, y todo lo relacionado con el terremoto.

Pasados los días de caos informativo, lejos de abandonar la nueva red social me mantuve en ella, tratando de entender sus formas y códigos, tarea que se fue dando con naturalidad a medida que los días pasaban. Lo que me fue pareciendo interesante del asunto era el hecho de que existe una especie de "jet set tuitero", conformado por personas, que no necesariamente son conocidas fuera del ámbito de las redes sociales online, personas que generalmente no aparecen en medios de comunicación formales (radio, tv, periódicos, etc.), pero que tienen miles, y en la mayoría de los casos, varias decenas de miles de "seguidores", lo que significa que hay miles de personas que se interesan en lo que ellos puedan decir en 140 caracteres, desde comentarios de su vida personal como :"hoy voy a comer lentejas" hasta opiniones sobre actualidad, valores, política, fútbol; pasando por todo tipo de recomendaciones sobre sitios web, redes sociales, aplicaciones para el mismo Twitter, etc.

Pareciera que en Twitter podemos encontrar de los humano a los divino, de hecho recuerdo un tuiteo hace algunos días que planteaba una especie de debate, argumentando que Twitter era la verdadera democracia (twttercracia), ya que ahí todos tenían las mismas posibilidades, cualquiera podía opinar sobre cualquier tema, y todos los temas son validos, no hay ninguna persona con más "poder" que la otra; no se que tan real pueda ser eso, pero no deja de ser un elemento a tener en cuenta, puede que sea una de las razones de la popularidad que ha alcanzado este soporte de microblogging en Chile, la sensación que igualdad que ofrece, estableciendo relaciones siempre horizontales entre sus miembros.

Así Twtter nos ofrece variadas y seductoras características para la vida veloz y relativamente vacía en que nos desenvolvemos, nos da la ilusión de igualdad, nos entrega la posibilidad de creer que los que podamos decir en 140 caracteres le importa a otro, nos permite mantenernos informados sobre las cosas que nos interesan, nos ofrece una opción de vincularnos con otros de manera más que conveniente (lo sigo hasta que las weas que tuitea me tengan chato, y ahí los bloqueo). Lo que no puedo resolver es si Twitter es popular porque las opciones de nos ofrece se ajustan a nuestras necesisades o, a esta altura de la Historia, somos nosotros quienes nos ajustamos a las nuevas formas de ser en el mundo, sin importar se que se llame Twitter, Facebook, Blogger o lo que sea; somos los usuarios los que generamos las redes sociales o más bien son ellas las que lentamente nos van formando a nosotros creando necesidades, generando intereses, produciendo una nueva forma de consumo que obviamente resulta conveniente no solo para el común de la gente, sino también para los que buscan el mantenimiento del stablishment, claro, es mucho mejor, para ellos, tener a la gente diciendo cosas que haciendo cosas, es mucho más conveniente que las personas formen vínculos efímeros e intrascendentes mediados por la web a que esas mismas personas formen vínculos reales y concretos con sus comunidades locales.

julio 05, 2010

Encuentros


Y eran cerca de las 21:30hrs del 4 de Julio, llego tranquilamente a esperar a mi polola a la intersección de las calles Ricardo Cummnig y Erasmo Escala, no pasó ni un minuto desde que llegué cuando se me acerca un hombre mayor, de unos 60-65 años, bigote cano y usaba uno de esos Jockeys que ya solo se venden en http://www.dondegolpeaelmonito.cl, quien me dice algo que no logro entender en mi primera audición, asi que me acerco un poco y le digo: "¿perdón?", y el hombre me dice: "¿Que estay haciendo?". Noto inmediatamente su hálito alcohólico, no tan profundo como el que me ha tocado percibir en otras ocasiones, pero no por eso menos llamativo (era domingo en la tarde).
Luego de la impertinente pregunta y con el afán de "no hacerme ataos" le contesto que estaba esperando a una persona (corta y precisa), resultó que mi respuesta no le fue satisfactoria por lo que insistió con el interrogatorio y preguntó: "¿y a quién estay esperando?", y con la gentileza que me caracteriza le hice notar que no tenía por qué decirle a quien estaba esperando.
Obviamente a este personaje no le pareció correcta mi negativa, lo que llevó a que el volumen de la "conversación" se elevara, así que literalmente a gritos me preguntaba insistentemente: "¿quién soy tu weon?", "¿a quién estay esperando?", "¿Estay esperando a una mina?", " dime po' weon!!!!" . Ante tanta pregunta de su parte cometí el error de preguntarle a él quién era y por qué yo tenía que informarle a él lo que hacía y a quién esperaba, la respuesta no fue menos que ridícula: "Me tení que decir a mi, porque yo soy el jefe se seguridad de toa esta wea y si no me deci weon voy a llamar a los pacos". "Llama a los pacos", le dije, sabiendo que yo no hacía nada malo ni mucho menos ilegal.
Así continuó la avalancha de preguntas, que yo no contestaba, por un par de minutos; además no me podía ir, porque había quedado de juntarme en ese lugar con mi polola, por lo que decidí bancarme la situación hasta que ella llegara. Poco a poco la mismas preguntas ya eran en gritos, y los insultos de un simple y cotidiano "weon" pasaron a agresivos y más amenazantes "conchetumare". Obviamente hubo un par de momentos en lo que amenazó con "sacarme la chucha" si no le respondía sus preguntas. Bueno, hasta ahí parecía otro mal rato de esos que cada cierto tiempo me pasan, un mal rato que es solo un rara historia que no logra descontrolarme ni mucho menos, pero la cosa cambió cuando este personaje de alguna extraña manera intentó argumentar la razón del interrogatorio. Primero intento decir que en el barrio habían habido muchos asaltos y robos a locales, por lo que pensaba que yo andaba "sapiando" en el sector para ver donde podía robar, seguido de esto me dice que, desde la Av. Brasil hacía el oriente se estaba llenando de gente "indeseable", la cual él no quería por ningún motivo que rondara por su barrio, lo mismo ocurría según él en el sector de Matucana, así que él se sentía con el derecho de preguntarle a cualquiera que rondara por su barrio lo que andaba haciendo. Luego de este comentario le hago notar que este no es "su" barrio, que el barrio es de todos. Y eso si que lo hizo enojar. "¿cómo que es de todos?", me dice, "comunista de mierda, crei' que están con la Bachelet todavía, hijos de puta". Después de esa afirmación todo cobró sentido, la prepotencia, la impertinencia, la idea de propiedad sobre espacios públicos, la actitud de que los derechos propios están por sobre los de los demás y obviamente el miedo; eran la manifestación patente de como el Fascismo (en una escala muy pequeña e insignificante, en este caso) sigue enquistado en algunos estratos de la población, y que se ocultan durante el día para mostrar su garras cuando la barrera de la inhibición social es superada, con la ayuda del vehículo del alcohol, que es cuando realmente aparecen las personas y sus creencias más profundas. Es raro lo que me pasa con el alcohol en este caso, creo que le quita importancia al hecho de ir a molestar a alguien que no está haciendo nada, porque puede ser entendido como un "jugo de curao", pero al mismo tiempo me parece que le da mayor validez a los argumentos de este personaje, o más bien, a lo que los argumentos que da este personaje nos dicen de él mismo.
Bueno, volviendo a lo principal, es una pena que este tipo de argumentos anden por la calle tratando de imponer su lógica de opresión y segregación, discriminando y catalogando de delincuente o indeseable a quienes considere. Me preocupa saber que probablemente este personaje tiene hijos, tal vez hasta nietos, a los cuales tratará sin duda de inculcarles este modo de pensamiento, perpetuando poco a poco. Sé que no es el único, y se que cada día tenemos experiencias que de alguna manera se basan en esta lógica, mediadas por la validación que les da el sistema, lo que me pareció chocante del incidente fue el hecho de que nunca lo vi venir, fue como si de un momento a otro me encontrara de la nada con una parte de la historia que aún no es historia.