Ayer, entre tanta opinión respecto del rescate de los mineros atrapados en la mina San José, escuché un concepto que me llamó poderosamente la atención, porque creo que define muy bien el cómo se hacen las cosas en Chile. El asunto es el siguiente, Federico Sanchez (conductor del programa City Tour de canal 13C) decía, en la radio, que todo este asunto del rescate minero tenía un un dejo de "low-tech", haciendo referencia al concepto arquitectónico de "high-tech" que tiene como característica es uso de la tecnología como un elemento de diseño en sí mismo y no solo como un uso práctico. Bueno, a lo que se refería Sanchez (según yo) era al contraste que se producía entre una situación casi "cavernícola" (como que 33 personas estuvieran atrapadas bajo tierra) y la capacidad de el mismo grupo humano, que genera las condiciones para que ocurra la tragedia, para hacer el rescate.Luego de un poco de reflexión de mi parte me pareció bastante acertado el comentario y aplicable también a otras situaciones que ocurren en Chile, por ejemplo, bajo la lógica del "low-tech" parecería obvio lo que ocurre con el Transantiago, compramos buses de transporte público de última generación, pero los ponemos en una ciudad que no está preparada para dichos buses y con un diseño de recorridos que no cubre las necesidades de transporte de los habitantes de la ciudad, entonces se genera una "situación low-tech", somos capaces de tener las mejores micros, pero no somos capaces de hacer que funcionen bien dentro de un sistema, se produce una suerte de desvalorización de las capacidades de los objetos, tomamos una tecnología que funciona, pero la llevamos a una media que, si bien es funcional, no alcanza un nivel operativo óptimo. Entonces, existe la capacidad intelectual, humana, técnica y tecnológica para hacer una rescate nunca antes visto en la Historia y sacar a 33 personas por un ducto de 28 pulgadas de diámetro y 700 mts de profundidad, pero no podemos aplicar esas mismas habilidades para que no ocurran este tipo de situaciones.
Otro ejemplo que se me ocurre de este estilo "low-tech" es cuando algunas personas se compran el último teléfono móvil del mercado, con todas las bondades tecnológicas posibles (GPS, Internet móvil, vídeo llamadas, etc.), pero no saben ni revisar sus mensajes de texto, mucho menos enviar uno.
Pero este estilo "low-tech" también se aplica de un modo inverso en algunas situaciones, me explico, es cuando tomamos una elemento tecnológicamente pobre y por medio de algunas modificaciones se convierte en una solución de alta tecnología, es lo que pasa en Chile con el mítico alambre, un alambre, sin importar su composición, puede resolver prácticamente cualquier problema en Chile, se encienden autos descompuestos, se cierren puertas que de otro modo sería imposible, se cuelga ropa para su secado, se generan sistemas de seguridad inviolables, se reparan cocinas, refrigeradores, dínamos, etc. Una vez escuché "Si me daban un alambre y alicate el Challenger no se cae", debe ser una especie de espíritu MacGyver que tenemos los chilenos.
Entonces, a modo de conclusión, me parece que este asunto de sociedad "low-tech" es simplemente una fuerza que hace que llevemos todas las cosas a una media funcional, sin importar si las capacidades de dichas cosas están por sobre o por debajo de esta media., en ningún caso es una característica de negligencia constante es más bien un modo de vivir.
Otro ejemplo que se me ocurre de este estilo "low-tech" es cuando algunas personas se compran el último teléfono móvil del mercado, con todas las bondades tecnológicas posibles (GPS, Internet móvil, vídeo llamadas, etc.), pero no saben ni revisar sus mensajes de texto, mucho menos enviar uno.
Pero este estilo "low-tech" también se aplica de un modo inverso en algunas situaciones, me explico, es cuando tomamos una elemento tecnológicamente pobre y por medio de algunas modificaciones se convierte en una solución de alta tecnología, es lo que pasa en Chile con el mítico alambre, un alambre, sin importar su composición, puede resolver prácticamente cualquier problema en Chile, se encienden autos descompuestos, se cierren puertas que de otro modo sería imposible, se cuelga ropa para su secado, se generan sistemas de seguridad inviolables, se reparan cocinas, refrigeradores, dínamos, etc. Una vez escuché "Si me daban un alambre y alicate el Challenger no se cae", debe ser una especie de espíritu MacGyver que tenemos los chilenos.
Entonces, a modo de conclusión, me parece que este asunto de sociedad "low-tech" es simplemente una fuerza que hace que llevemos todas las cosas a una media funcional, sin importar si las capacidades de dichas cosas están por sobre o por debajo de esta media., en ningún caso es una característica de negligencia constante es más bien un modo de vivir.


